viernes, 28 de noviembre de 2025

FRANCISCO ZAMORA, PERIODISTA Y ESCRITOR

FRANCISCO ZAMORA,

 EL BALLENERO RECONVERTIDO EN ESCRITOR

 

Foto: Pablo Torres 

El 22 de noviembre del 2025 fallecía en Madrid el escritor y periodista Francisco Zamora. Entre su producción literaria: "Conspiración en el green", "Como ser negro y no morir en Aravaca", "Memoria de laberintos", "Desde el Viyil y otras crónicas", "La república fantástica de Annobon"... en febrero del año 2025, Francisco Zamora y Pablo Torres, buenos amigos desde hacía muchos años, hablaban de buena Literatura, no industrial, en un bar de la zona de Moncloa.

Mañana fría, soleada. Argüelles, barrio guapo de Madrid, en la zona oeste. La lluvia nocturna, inicio del miércoles, día 12 de febrero 2025, limpió la habitual contaminación de la ciudad. El punto de encuentro entre Francisco Zamora y Pablo Torres, era el Bar Manolo, un local mítico de los universitarios del tardofranquismo y la transición a la democracia (años 1975-1982). Junto a la puerta del “Manolo”, una mendiga posiblemente rumana, cargada de años, mano extendida, reclamando unas monedas para sobrevivir. La villa y Corte siempre fue territorio de mendigos y carteristas buscándose la vida. Es lo que hay, poco o mucho.

         Francisco Zamora, puntualidad británica, llegó a la hora acordada. Es nativo colonial de las provincias españolas en el África tropical, con su DNI español, con su acento madrileño. Francisco Zamora y Pablo Torres, periodistas y escritores, querían hablar de Literatura, de la vida narrada en un texto escrito o manuscrito que pudiera servir para las generaciones futuras… pretensión exagerada de estos dos escritores de obra excepcional e infrecuente, en un mundo exagerado, cuando se toma la vida en serio.

         Como periodistas, Francisco y Pablo tienen en Adolfo Ribas un punto de referencia. Los tres coincidieron en una publicación para emigrantes españoles, expandidos por todos los rincones del mundo; los tres compartieron trabajo, escribiendo en una publicación de difusión mundial, “Carta de España”: les llevaban noticias de su país; los tres hacen de la amistad el principio de la convivencia.

Una buena definición de Literatura no se corresponde con las definiciones de la RAE: “Arte de la expresión verbal”, “Conjunto de obras que versan sobre una determinada materia”, “Palabrería”… Literatura podría ser “el Arte de contar la vida a través de la escritura, o de forma oral; narrando la vida tal y como es, o a través de ficciones”.

Una buena definición de Literatura no se corresponde con las definiciones de la RAE: “Arte de la expresión verbal”, “Conjunto de obras que versan sobre una determinada materia”, “Palabrería”… Literatura podría ser “el Arte de contar la vida a través de la escritura, o de forma oral; narrando la vida tal y como es, o a través de ficciones”.

No sé si Francisco Zamora Loboch, periodista y escritor, estará de acuerdo con la definición tan poco académica que se expone en este artículo, sobre su producción literaria; aunque se sabe que es un personaje lleno de verdad, sin imposturas.

Pablo Torres conoce la obra de Francisco Zamora. En diciembre del año 2009, publicó una entrevista en la que el autor decía: “Ningún editor arriesga con un autor nuevo”. Tenía razón, aunque en sus declaraciones se definía como novelista, poeta a su pesar, hombre de África “extraviado” en España. Además de su pasión por la escritura, Paco Zamora manifestaba su pasión por el fútbol, llegando a entrenar a un equipo infantil.

CONSPIRACIÓN EN EL GREEN.- En ese año del 2009, publicó una gran novela “Conspiración en el green (El informe Abayk)”, editada por Sial, Madrid 2009. Aborda unas extrañas operaciones o conspiraciones en su isla natal, Malabo (antigua Santa Isabel, provincia española). Francisco Zamora Loboch, que debió nacer a mediados del siglo XX, en un mes de agosto, sorprendió a propios y extraños con un divertido libro: “Como ser negro y no morir en Aravaca” (Ediciones B). Y para los forofos de la poesía dejó caer algunos poemarios “Memoria de laberintos” (Sial 2009). Antes publicó “Desde el viyil y otras crónicas” (Sial, Madrid 2008).

         Francisco Zamora coincide con Pablo Torres en que los editores quieren vender y vender a toda costa. Es un poco la “Ley del best-seller”, matiza Zamora Loboch. No quieren arriesgar con un autor nuevo o poco conocido, menos en tiempo de crisis, menos si aplican criterios edadistas. Quieren novelistas jóvenes, cuando un novelista necesita años para formarse. No se encuentra un Benito Pérez Galdós con veinte años. Cervantes no tenía treinta años cuando escribió “El Quijote”. Pero… es lo que hay.

         Pablo Torres le preguntó a Zamora Loboch por “Conspiración en el green”. El escritor le respondió: “La novela es un género que admite todo y de todo. Lo único que exige a cambio es que el autor sepa administrar el material que tiene entre manos. En ese sentido he intentado que mi “conspiración” tenga una sólida base, con datos probados de manera que resista al tiempo y al género en que quieran insertarlo mis lectores”.

         –Guinea es el único país del África negra en el que se habla español. ¿Se habla un buen español, se habla un español guineano?

         –Los hispanoparlantes, y en ese apartado hay que incluir a todos los millones de personas que, en el mundo nos expresamos en el idioma de Cervantes, no hacemos cuestión de honor y orgullo el uso del español, como sería el caso francés; y hemos ido dejando que se deteriorara nuestro idioma en Guinea. En Guinea se sigue hablando español pero cada vez con más dificultades.

         Cuestión importante en la entrevista fue el tema de una “literatura guineana” de origen oral, basada en la tradición oral. Francisco Zamora señalaba que la defensa del español en Guinea la hicieron los trasterrados de la diáspora y el exilio: “Es en España donde autores como Donato Ndongo Biyogo, María Msue o Justo Bolekia han desarrollado toda su obra. En Guinea hay un retén, una excelente cantera con gente como César Mba, José Siale o Ávila Laurel. Todos publican fuera porque el Gobierno guineano les marginaba y ninguneaba”.

         Pablo Torres le planteó las posibles influencias de las cultura africanas en las culturas europeas, cuestión delicada por el multiculturalismo latente entre continentes.

         –Vivimos en un mundo multipolar. Ninguna cultura puede, actualmente, abstraerse de las otras. Lo que se genera en un continente revierte en los otros: el trasvase entre culturas es una realidad. Eso incluirá, tarde o temprano, las grandes culturas orales africanas, con sus mitos y tradiciones.

         Francisco Zamora habla de la presencia minoritaria de las mujeres guineanas en la Literatura, manifestando que hay muchas mujeres guineanas con producción literaria, deseosas de incorporarse al mundo de la Poesía, la Novela o el Ensayo. Pero es más importante sobrevivir que escribir. Esa supervivencia en la que frena su ingreso en el mundo literario.

         La pobreza en el continente africano es una constante. Unos blancos, unos autócratas explotando minerales y tierras raras, hambre, luchas tribales… todo vale para mantener tensiones y situaciones endémicas.

         –La pobreza es endémica –añade Paco Zamora–, como el sida o el paludismo. Y la corrupción fomentada desde el poder, es la culpable de la miseria, no sólo económica sino moral de la ex colonia española. Guinea produce al día medio millón de barriles de petróleo, pero sus habitantes sobreviven con uno o dos euros diarios. Eso quiere decir que “el clan” se queda con todos los ingresos, condena a los guineanos a la pobreza, ante la indiferencia de la comunidad internacional.

         –Tampoco nos vamos a asustar –dice Pablo–. Sólo hay que mirar el mundo o al mundo: el genocidio de Gaza, la guerra de Ucrania, los enfrentamientos tribales en África…

Sentados en una de las mesas del Bar Manolo, bizcocho y un cruasán a la planta, más cafés con leche, Francisco Zamora y Pablo Torres coinciden en el extraño momento que vive Occidente, con un presidente de los EEUU que parece tener alguna piedra en el cerebro: pretende hacerse con el Canal de Panamá, quiere comprar Groenlandia a los daneses, quiere vaciar la palestina Gaza y convertirla en un resort veraniego, liquida el libre comercio mundial… Pablo Torres lo define como un “personaje obtuso”. Francisco Zamora se echa las manos a la cabeza.

Francisco Zamora tiene claro que pertenece a las dos culturas: guineana y española. Incluso se define como gallego de Annobón. No deja de ser un ciudadano del mundo, como aquellos renacentistas europeos cuando decían que “La ciencia es mi dios, la tierra mi patria”.

 

Francisco Zamora, sobre esta línea.

La isla de Annobón se ubica en la costa africana de Atlántico, en el Golfo de Guinea, a unos 300 kilómetros de la costa de Gabón, frente a la desembocadura del río Ogüe. Es de tierra volcánica. El pico más alto, sin ser una gran altura, es el Quioveo. Tiene una superficie de 18 kilómetros cuadrados (6 x 3 de largo por ancho). La isla fue descubierta por una expedición portuguesa de negreros. Buscaban un puerto-escala para trasladar esclavos desde el interior de África a las islas caribeñas, donde se vendían en subastas. La isla fue portuguesa, holandesa, española… en 1778, con el Tratado de El Pardo, la isla pasa a España, a cambio de unos terrenos españoles cedidos a Portugal en la zona fronteriza de Brasil y Uruguay. El principal valor de Annobón es la pesca, incluida la caza de ballenas y otros mamíferos, más tortugas marinas. La flota ballenera española, que también se movía por el Cantábrico, tenía en esta pequeña isla uno de sus puertos de escala y descanso.

LA REPÚBLICA FANTÁSTICA DE ANNOBÓN.- En enero del 2018 Pablo Torres publica una entrevista con Paco Zamora, a raíz de la publicación de “La república fantástica de Annobón” (Sial Ediciones/Casa de África 2017). En la entradilla a la entrevista, se puede leer: “El Gobierno de la segunda República de España envía en 1931 al sargento de la Guardia Civil, Restituto Castilla González, como delegado a la colonia de Guinea. Su pasión por hacer las cosas bien y una mujer le descubrirán un mundo tan hermoso como desconocido.

El 14 de abril de 1931 se proclamaba la segunda República de España. El pueblo democrático español, harto de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, se echó a la calle: se ponía fin a la monarquía Alfonsina, minada por la corrupción, lastrada por una guerra en el protectorado español de Marruecos, cuya finalidad era salvaguardar los negocios particulares de las élites en el poder. En España se vivía por vez primera una gran experiencia basada en la libertad y la democracia. ¿Esa experiencia de igualdad y fraternidad se trasladó a la colonia española de Guinea Ecuatorial, en África occidental?

                El tema es algo totalmente desconocido en España. Lo más próximo que se conoce de la que fue colonia española, es la canción del Cola-Cao: “Yo soy aquel negrito…”. Francisco Zamora, premio literario Julio Camba, redactor literario de “Carta de España” se adentra en ese tiempo de libertad, en la isla de Annobón: “La proclamación produce una gran emoción, una dosis de optimismo. Y el hecho de que se asentara o no, no dependía del sargento Restituto Castilla, sino del contexto, en una isla apartada del continente africano, que estaba en manos de los claretianos, una institución asentada en toda Guinea Ecuatorial, que tiene los suficientes recursos como para frenar cualquier tipo de iniciativa que no le apeteciera.

Pablo escuchaba atento las palabras de Zamora Loboch sobre personaje tan singular: “Era un adelantado, una persona preparada, entusiasta. No se adelantó a su tiempo, se adelantó a su cuerpo, la Guardia Civil. No era normal que un guardia civil estuviera tan implicado y tan, digamos por delante de los de su promoción”.

Para Francisco Zamora, su novela es del tipo “familiar”. No es una novela histórica, ni se adentra en el realismo mágico o en el hiperrealismo: “Retrato a mis abuelos, retrato a mi abuela Menfoy, a mi tía abuela…retrato una época de la historia de una pequeña isla sin conexión con el continente africano, construyendo su propia personalidad. De ahí, en la isla de Annobón se da un nacionalismo propio, ya solidificado hoy… y que las diferentes tentativa, tanto de holandeses, piratas o españoles, no acaban de cuajar porque ellos han hecho su propia iglesia”

Pablo recuerda el “milagro” del padre Epifanio Doce, pidiéndole a Francisco la recreación de tan sorprendente hecho.

      –El milagro, si es que se le puede llamar milagro o quizá hecho prodigioso se produjo durante una epidemia de cólera que diezmó la isla. No quedaron ataúdes hábiles. La epidemia afectó al padre Epifanio y hubo que enterrar al sacerdote. Y ocurrió que sus piernas eran demasiado largas para el féretro. Los annoboneses le rogaron con devoción para que se encogiera un poco y sus piernas pudieran entrar en el ataúd. El padre Epifanio les hizo caso en encogió sus piernas para que no sobresalieran de la caja…

–¿Qué pintaban allí los claretianos?

–No, no es tanto como que los claretianos llegaron en un momento en el que todos los intentos de colonización habían fracasado –narra Zamora Loboch–. Estamos hablando del año 1850, más o menos. Los claretianos se ofrecen a ir a Guinea a cambio de que les eximan de cumplir el servicio militar. Ese fue el acuerdo. Llegaron a Guinea y contra viento y marea se consolidaron como rama eclesiástica. Pero el Gobierno de Guinea seguía en manos militares.

Francisco Zamora, nacido en Santa Isabel, actual Malabo, recuerda que, con 8 años le llevaron a Annobón. Y que su abuelo, un ballenero corajudo, únicamente estaba obsesionado con fumar. Le tenían anotadas 5 ballenas arponeadas y cobradas. Todo un récord que le convirtió en un héroe local.

–Los annoboneses aprendieron a cazar ballenas enrolándose en los buques que hacían parada en la isla, barcos noruegos, ingleses, alemanes. Ahí nació la tradición de cazar ellos solos, con sus barcas y arpones. No todos sabían y podían manejar un arpón. Se dice que hubo más viudas por la muerte de sus maridos arponeando ballenas que por calamidades o enfermedades.

Paco, ¿cómo se vivió el amor entre el sargento Restituto y la guineana Mapudul en 1931, en lo que se entendía como una relación interracial?

–No era frecuente una relación de ese tipo. Las referencias documentales me las dio mi hermana Teresa, una mujer de más de 85 años. Lo reflejo en la cita al inicio de la obra: “Se querían, sabedlo”, de Vicente Aleixandre. Los únicos que podían poner algún impedimento, eran los que controlaban la moral y las “buenas costumbres”, los claretianos. Pero quien mandaba en la isla era Restituto Castilla: podía hacer lo que le salía de las narices. Era el amo y el señor de la isla.

–¿Guinea fue un invento español?

–Como nación, sí. Porque cuando la ONU presionó al Gobierno de Franco para que le diera la independencia a Guinea, no le quedó más remedio que dar esa independencia conjunta a las dos islas, Malabo y Annobón, más el territorio continental.

 EL CAIMÁN DE KADUMA.- No se puede dejar fuera otra novela importante de Francisco Zamora: “El caimán de Kaduma” (Paréntesis Editorial. Sevilla, marzo 2012. 246 páginas). El fotógrafo hispano-irlandés Pablo T. Guerrero reseñó el libro: “Con una excusa futbolística, la novela trata el desarraigo de la inmigración de la nueva realidad europea. Desde la celda de una cárcel española, a la que ha ido a parar acusado de tráfico de drogas, el Caimán de Kadula, sobrenombre por el que le conocen sus compañeros de prisión, descubrirá que para triunfar en el fútbol no bastan no bastan el esfuerzo y el talento. También es necesaria toda la suerte del mundo. Esa suerte que esquiva y dribla el sueño de miles de jóvenes africanos que ven en el balón la ruta para salir de la pobreza”.

–Es algo de lo que normalmente nos olvidamos –señala Pablo Torres–. La suerte, el maldito azar, se puede ensañar contigo, por muchos esfuerzo que pongas y por mucho talento que tengas. Y es una putada para todos aquellos que tienen talento y se esfuerzan. España no es país para gentes talentosas.

–Mejor no hablar de eso, que nos encendemos… –Paco Zamora, tranquilo–.

–Me subleva que todo ese ejército de tontainas sean siempre los mejores aliados de la suerte. Ponemos el ejemplo de Ramón Valle-Inclán y no acabas de entender que un memo como Emilio Carrere vendiera novelas por miles y miles de ejemplares. Afortunadamente, poca gente sabe hoy quien es el escritor Emilio Carrere.

–No sigas, Pablo. Te llamarán resentido y envidioso. No toleran la crítica, ni más verdades que las suyas.

La novela sigue con el protagonista entre rejas, reuniendo material para escribir una biografía de Íker Casillas, futbolista de élite. El Caimán reflexiona sobre su propio fracaso, sobre el lado oscuro del deporte rey… juguetes rotos por lesiones, representantes desaprensivos y traficantes de ilusionados jóvenes que emigran a Europa desde Senegal, Nigeria o Camerún… muchos acaban náufragos en aguas del estrecho de Gibraltar, o deambulando sin rumbo ni papeles por los arrabales de París, o hacinados en pisos pateras, en Madrid.

El libro recrea la realidad, se adentra en un realismo sucio. Otro de los personajes de la novela, “Hachehache”, enumera los diez mandamientos del fútbol bronco, de cárcel o de barrio… “si nos mientan a la hermana, el más cabrón de los nuestros se caga en la puta madre del más flojo de ellos…”, “El árbitro es un hijo de la grandísima puta, excepto cuando pita dos penaltis a nuestros favor…”. En suma, un conjunto de normas tribales para tipos corajudos que diría un mexicano.

–Muchos, al leer esta parte del libro –señala Pablo Torres– piensan de inmediato a un entrenador afamado, de lengua áspera y viperina, de poco fuste…

–No digas el nombre –señala Paco Zamora–. Ese tío tiene demasiada mala hostia y podría denunciarnos. Es un rata.

En esta obra, Paco Zamora reivindica el fútbol de los barrios, en campos de tierra. El reseñador del libro aporta un final contundente: “Lectura recomendable que quizá olvide, desde el punto de vista futbolístico, que las ilusiones de la mayoría de los canteranos, venidos de familias obreras, corren esa misma suerte. Quizá el título no haga justicia a la genial crítica social que se desprende de su lectura. No perdérselo”.

 

Texto: Bruno Moretti.

Fotografías: Pablo Torres

Madrid, 12 de febrero 2025

 

viernes, 14 de noviembre de 2025

EL OLVIDO QUE NUNCA SERÁN

 

 

Escena de la batalla de Brunete 

EL OLVIDO QUE NUNCA SERÁN

REALIDADES Y ALGUNA FICCIÓN SOBRE LA GUERRA CIVIL

 Pablo Torres ha escrito una novela documental sobre la Guerra Civil en el pequeño pueblo de Miguel Esteban, “El olvido que nunca serán”, en La Mancha más árida, donde narra los hechos más relevantes y dramáticos provocados por los fascistas, cuando se sublevaron violentamente contra la República para someter a los españoles a una brutal dictadura bajo el poder del sanguinario Franco. La novela se edita según los pedidos de los lectores interesados.

   No se extraña cuando va por su pueblo y ve los rótulos de las calles, con los nombres de las peores alimañas del franquismo: plaza del Generalísimo, plaza Mártires, José María Pemán... Desde la victoria de los apocalípticos en 1939, gracias a las ayudas militares de los nazis alemanes y los fascistas italianos, en Miguel Esteban, pueblo de La Mancha más árida, se detuvo el tiempo. Cuando se recuperó la democracia, poco a poco, tras la muerte del sanguinario dictador, las derechas se travistieron en demócratas de toda la vida, para seguir en su militancia franquista. Pablo Torres ha finalizado hace poco una novela documental: "El olvido que nunca serán", donde describe la guerra civil en Miguel Esteban, con algunas dosis de ficción. 

    –Apenas hay ficciones. Hay recreaciones, respetando los hechos históricos más desgraciados. El prólogo a la guerra civil en Miguel Esteban hay que situarlo en la Semana Santa de 1932. La iglesia católica quiso destruir la República y montó una operación, acusando al nuevo Gobierno de boicotear la Semana Santa: una vez más agredieron y se presentaron como víctimas. Hubo gresca en muchos lugares de España. En Miguel Esteban los "armados" montaron un numerito y dispararon contra Paulino Argumánez. Resultó herido grave. Los caciques del pueblo acusaron también a otros muchos: fueron detenidos y acusados de los hechos. La Audiencia de Toledo les condenó a cárcel. El que quiera ver el caso, que se pase por el Archivo de la Audiencia de Toledo y lo compruebe. 

    –La guerra civil se inicia el 18 de julio de 1936. En Miguel Esteban se viven hechos dramáticos... 

    –Hubo dos grupos de sublevados. El primero estaba en la casa de Remigio Cantos. El segundo en la fragua de "los Moreno". Remigio Cantos asesinó al miliciano de La Puebla de Almoradiel, Juan Roda Rubio, cuando le pidió que abandonara las armas. Los milicianos de La Puebla respondieron al fuego. En el intercambio de los disparos fue alcanzada Carlota Cartas, que también disparaba contra los milicianos. Demostró más valor que Remigio Cantos, que se rindió y entregó. Ese primer asesinato originó un día de furia en Miguel Esteban. Se cerró con el fusilamiento de cuatro sublevados en la entonces plaza de la República, a los que se les encontró una lista con los nombres de todos los republicanos que fusilarían, caso de que hubiera triunfado el golpe de Estado.

 

 Miguel Esteban, hacia 1971. Foto: Pablo Torres. 

     Antes de adentrarse en esta novela documental, Pablo Torres escribió y  publicó dos obras básicas para la historia de Miguel Esteban: “Los años oscuros en Miguel Esteban. Represión y fascismo en Miguel Esteban” (Editorial Almarabú. 425 páginas numeradas ISBN: 9788478952472, año 2008) y “Lucharon por la libertad y la Democracia [Represión franquista en Miguel Esteban, Toledo, 1939-1947]”, edición de autor publicada en Madrid, el 5 de mayo del 2022, obra de  855 páginas numeradas.

–¿Qué motivos te han llevado a escribir una novela, dentro del género de la ficción?

–Es una novela basada en hechos reales, con personajes reales. Es lo que se llamaría “novela histórica” o “novela documental”. Recreo los hechos ocurridos en Miguel Esteban para un mejor  conocimiento de lo que pasó en Miguel Esteban durante la  República, Guerra Civil y primer y más criminal franquismo. En Miguel Esteban se paró el reloj en 1939. Y da la sensación de que siguen instalados en una postguerra eterna.  Si paseas por el pueblo, adviertes toda una sinfonía franquista en los rótulos de sus calles, incluido el poeta Pemán, escritor fascista, autor de “Poema de la Bestia y el Ángel” y otras piezas “infumables”.

 Pero lo grave no es eso. La realidad  es que las autoridades municipales nunca han querido la reconciliación. Ellos son la “España eterna”: se creen que ganaron la guerra civil por sí solos, sin las ayudas de los nazis y los fascistas italianos; y se mantienen instalados en un guerracivilismo que les devora como personas, alejándoles de la realidad de un país, ahora con unas derechas poco o nada democráticas: reproducen aquel modelo brutal y agresivo del tiempo de la segunda República, para tratar de llegar al Poder. Sólo aceptan la democracia cuando están en el Poder. Si no están en el Poder, les sobra la democracia: no la entienden.

–¿Qué es lo más destacable de tu novela?

–Hay hechos importantes, poco conocidos. El primero es la toma militar que sufrió el pueblo, en diciembre de 1936, a manos de un grupo de incontrolados de la sindical CNT, comandada por un individuo de Alcázar de san Juan, pueblo a 18 kilómetros al sur de Miguel Esteban, llamado Matías Jiménez. Esos supuestos anarquistas, justicieros de baratillo,  además de destrozar los bienes muebles de la iglesia, pretendieron impartir su “justicia” por la muerte del falso anarquista Juan Flores. Matías Jiménez fue tan estúpido como para intervenir la pistola de Juan Flores y hacerla desaparecer: era una pieza clave en el proceso judicial. El autor de esa muerte, Paulino Argumánez, fue procesado y absuelto. Los autores de las salvajes muertes de  Paulino Argumánez y “los Abeles”, en la inmediata postguerra civil, abril de 1939, nunca fueron procesados. Fueron cuatro asesinatos extrajudiciales y nadie levantó la voz.  

El otro hecho gravísimo fue la detención ilegal de  Eusebio Patiño Férreo, hecha por las milicias de Falange Española. Eusebio llevaba un tiempo viviendo como un topo, escondido en su casa. Fue descubierto, detenido con gran violencia y trasladado a dependencias municipales. Allí fue torturado durante tres días y asesinado. Fabricaron un falso informe de autopsia, para presentar el caso como un suicidio. Invito a los que duden de mis palabras que busquen el consejo de guerra “post-morten” y lean los informes de los “forenses”. Comprobarán, aunque les moleste, la falsedades recogidas en esos “informes”, para intentar colar como suicidio lo que fue uno de los asesinatos más brutales habidos en Miguel Esteban.

–Cuando se escribe de todos estos hechos dramáticos, ¿repercuten en el escritor?

–Todos esos hechos te carcomen, te afectan; al menos en mi caso: hubo momentos en los que lo pasé mal. Porque cuando sale la Guerra Civil como tema de debate, siempre te encuentras con el gran tonto, presumiendo de ignorancia, dedicado a blanquear a Franco y el franquismo. Y te preguntas cómo es posible que todavía circulen este tipo de especímenes atentando contra la historia, contra la razón, contra la lógica, contra el sentido común. Fueron casi cuarenta años de mentiras, de represión sin límites, de manipulación, de adoctrinamiento religioso. Todo eso repercutió en la forma de pensar de los españoles, posiblemente los ciudadanos menos libres de Europa.

–Tus libros sobre Miguel Esteban han sido acogidos con división de opiniones…

–Es lo de siempre. Cuando publiqué el primero, “Los años oscuros en Miguel Esteban”, trataron de desacreditarme con la acusación de ser un “rojo”, el nieto del alcalde “rojo” de Miguel Esteban, Jenaro Torres. Si defender la libertad y la democracia es cosa de rojos, soy un rojo. Lo que debería  darles vergüenza es ser un franquista tonto e ignorante, un desinformado presumiendo de brutez…

Quisieron  presumir de cultos organizando unas jornadas cervantinas con supuestos cervantistas, para decir grandes chorradas, como que Miguel Esteban es el pueblo que no quiso citar Cervantes en el inicio del Quijote: “En un lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…”.  Ese pueblo que no quiso citar Cervantes es imposible que fuera Miguel Esteban.  Si se molestaran en leer los primeros capítulos de la segunda parte del Quijote, comprobarían que don Quijote y Sancho viajan desde su pueblo hasta El Toboso. Tardan en llegar varias jornadas.  La distancia entre Miguel Esteban y El  Toboso es de  siete kilómetros. Se cubre la distancia , andando, en unas dos horas.

Unos amigos migueletes me enviaron una foto de un miguelete cerril, con un mandil hecho con la bandera franquista, gallinácea incluida. Imagínate al “amigo”: un ignorante embrutecido presumiendo de franquista. Tremendo.

–Con este libro, donde realidad y ficción se mezclan a partes desiguales, ¿cierras tus obras dedicadas a la guerra civil?

–Supongo que sí, aunque nunca se sabe.

 

Un artículo de John Cleggan [Macroom, Irlanda] 

"El olvido que nunca serán", de Pablo Torres. Novela documental sobre la guerra civil en el pueblo manchego de Miguel Esteban. Edición fanzine. Formato: 18 X 24 centímetros. 326 páginas numeradas. PVP: 15 euros (más 5 euros, gastos de envío). Ejemplares encuadernados artesanalmente, tapas duras: 35 euros (la entrega de ejemplares se hará por orden de pedidos) NOTA.- Los interesados en adquirir la obra, se pueden poner en contacto con Pablo Torres y reservar un ejemplar, o más ejemplares.

BIBLIOGRAFÍA RESUMIDA DE PABLO TORRES

Periodista y escritor, fotógrafo de Prensa, Pablo Torres publicó “El hongo de la sabiduría. Terfezia lurida” en 1995. Era su segunda novela, primera editada. Su primera obra, inédita por propia voluntad, es Los ojos de María (1986). Su segunda obra publicada sería “En brazos de Carlota”, narración corta, de carácter erótico  (Noticias Bibliográficas, 1996). En 1998 acabó El cuplé de la geisa, (Noticias Bibliográficas,  obra agotada).

    A partir del 2001 (siglo XXI), su producción se amplía: El doncel (terminada en el 2001, publicada en el año 2006. Agotada), novela histórica finalista en el II premio de novela Alfonso X el Sabio, de la ciudad de Toledo.

Sus ensayos manchegos son, entre otros, El puchero de don Quijote [Cocina tradicional de La Mancha] (Noticias Bibliográficas, mayo 2005. Agotada), y Extravíos por La Mancha alta (Noticias Bibliográficas, octubre 2005. Agotada). En este libro, Pablo Torres hizo una contra-Ruta, a la que cien años antes hizo el escritor Azorín, en busca de rincones quijotescos. En el “puchero” repasa la cocina popular manchega, a partir de la gastronomía descrita en “El Quijote”. Hay platos descritos por Cervantes, que han llegado hasta nuestros días. En suma: dos pequeñas grandes piezas, en su recorrido extraviado por La Mancha toledana más árida.

 Diario PUEBLO. Periodismo de trincheras (marzo 2015-2024), es un libro inédito de memorias iniciado en el año 2005, con sucesivas ampliaciones hasta el 2025. Resume sus años como periodista en el periódico PUEBLO, donde publicó más de 600 artículos, entre ellos una entrevista en exclusiva con Eleuterio Sánchez, El Lute, un mítico “delincuente” del tardo franquismo.

En aquellos primeros años de iniciación en el periodismo, Pablo Torres publicó una entrevista con el poeta “social” Gabriel Celaya, en una revista de Guadalajara. El poeta no gustaba a los adeptos a la dictadura. La Cultura nunca les gustó a los franquistas.

El ladrón de sueños (marzo del 2010), es una novela bárbara e hiperrealista: se desarrolla en un psiquiátrico. Un grupo de internos se organizan para celebrar el Carnaval. Cada uno se disfrazará de lo que quiera, alterando su alterada mentalidad. El resultado no será el que espera el lector. Se hizo una pequeña edición de la obra en mayo del 2024, para la Feria del libro de El Escorial. Es una obra asombrosa, deslumbrante: incluye una pequeña pieza teatral: puede representarse al margen del texto literario.

NOVELA NEGRA.- En el año 2015, Pablo Torres decide pasarse a la novela negra, género que le servirá para entender y explicar la realidad de un tiempo envilecido por los políticos, aspirantes a un poder recurriendo a cualquier medio, legal o ilegal. The sky road (Madrid, 2016), se editó en España con el título “Pasos en la niebla”, (Ediciones Atlantis, Madrid 2017) abre la serie de los casos de Tadeus Kunzt, un investigador singular.

La segunda obra es El laberinto de los niños robados (Almud Ediciones, 2019); presentada en Madrid en febrero del 2020. El autor aborda la compra-venta de bebés robados en los paritorios, toda una desgracia que afectó a miles y miles de familias españolas. Los niños robados perdieron su identidad, sus orígenes familiares. Los poderes del Estado español nunca se tomaron en serio investigar los miles de casos de bebés robados. Las familias han hecho búsquedas por su cuenta, buscando a sus hijos robados.

El tercer caso de Tadeus Kunzt, es “La puerta de Orión” de próxima publicación.  La novela plantea el caso de las sectas y su poder económico, una vez conseguido alienar a sus víctimas, gentes crédulas dispuestas a dejarse la vida manipulados por algún líder apocalíptico.

         Pablo Torres investigó la presencia de la fotógrafa italo-mexicana Tina Modotti, en España, durante el tiempo que pasó en España durante la guerra civil (1936-1939). Fruto de esa investigación es “La Leica de Tina Modotti” (El Erizo verde, Asoc. Cultural, octubre 2023. La fotógrafa y enfermera del SRI, siempre con su Leica en el bolso, conoció a Gerta Taro, del grupo Robert Capa. Ambas estuvieron en “La desbandá” que logró llegar a Almería desde Málaga. Unas fotografías de Tina Modotti se utilizaron para ilustrar el libro “Viento del pueblo”, del poeta Miguel Hernández.

         Otros títulos de su serie de novela negra, los casos de Tadeus Kunzt, son: “La sombra del rencor” (diciembre 2018), “La culpa fue del caviar” (2019), “La cabeza del búfalo cafre” (2020), “Un millón de pasos” (2021), “Un vaso de vino negro” (2022), “El sueño adolescente de Ava Gardner” (Diciembre 2023), “La barca de Caronte” (2024), “La picadura de las medusas” (2025)… en todos los casos, el investigador parte de hechos aparentemente absurdos. Pero sus investigaciones, en las que participa su buen amigo Eduardo, pasan por “la cinta de Moebius”, en un recorrido elíptico que avanza hasta volver al punto de partida.

GUERRA CIVIL.- Sobre la guerra civil española, Pablo Torres tiene publicadas tres obras: “Los años oscuros en Miguel Esteban. Represión y fascismo en Castilla-La Mancha”, años 2008, Madrid, Ediciones Almarabú. ISBN: 9788478952472. Obra de 423 páginas numeradas. Aborda la historia de este pueblo manchego, desmontando todas las manipulaciones franquistas esparcidas para criminalizar a las víctimas. Porque la dictadura, para ocultar sus horrores, puso en marcha una gran maquinaria de desinformación y terror, culpando de todos los males de España a las izquierdas democráticas.

         La segunda obra publicada es “Lucharon por la libertad y la democracia”, obra de 855 páginas numeradas (primera edición 5 de mayo 2022). El autor se adentra en distintos archivos para recuperar los muchos consejos de guerra desarrollados en el primer y más criminal franquismo. Vuelve a desmontar todas las falsas acusaciones de los franquistas que llevaron a más de veinte migueletes a los paredones de fusilamientos y a decenas de republicanos a las cárceles. La segunda edición de esta obra, con tres "nuevos" consejos de guerra, tiene 825 páginas numeradas. Es una obra de consulta sobre la Guerra Civil en Miguel Esteban.

         La obra más reciente de Pablo Torres, con la Guerra civil de fondo, es la novela “El olvido que nunca serán”. Narra los hechos dramáticos del conflicto bélico entre las dos Españas de Machado visto por un muchacho de catorce años, Miguel, testigo directo de hechos violentos: fusilamientos, la toma militar del pueblo por un grupo de seudoanarquistas, asesinatos sin el menor sentido, la destrucción de objetos de culto religioso… el adolescente trata de entender los comportamientos y la violencia, dentro de unas costumbres atávicas difíciles de explicar…

La guerra civil siempre ha estado presente en la obra de Pablo Torres, con pequeñas biografías de grandes hombres anónimos que defendieron la libertad y la democracia de la segunda República. Hay una parte de la producción literaria de Pablo Torres inédita, por decisión del autor. Un caso está en la obra, finalizada terminando el año 1999: Teófilo Torres, miliciano de la República, reconstrucción biográfica de un miliciano que, con 16 años se incorporó al Ejército de la segunda República española, combatiendo contra el fascismo, en defensa de la libertad y la democracia durante la guerra civil española. Formar parte del Ejército de la República, le costó un consejo de guerra sumario, cárcel… y después hacer “la Mili” con los “nacionales” en un pelotón de castigo “por rojo”. La vida se ensaña con algunas buenas personas.  En el año 2000 finalizó un relato corto sobre la vida de un anarquista: Cristobalón “el carretero”, un personaje singular y excesivo, lleno de matices humanos, algunos bastante corrosivos.

 






































NOTAS SOBRE UNA ENTREVISTA A MARTÍNEZ DE PISÓN

    Grupo de cómicos, en una actuación en Quintanar de la Orden, Toledo, durante la guerra civil española (1936-1939). Foto Arnau, cedida po...