viernes, 19 de julio de 2019

LOS CUADERNOS DE TADEUS KUNTZ. RIEUX VOLVESTRE (3)



Presas en el penal de Ocaña (Toledo). Hacia 1944.

UNA EXPOSICIÓN SOBRE LA MEMORIA
HISTÓRICA DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA
En el pueblo de Muret, a medio camino entre Rieux y Toulousse (Occitania, Francia), se inauguró la muestra fotográfica "Lucharon por la libertad y la democracia". Fue el pórtico a la exposición que se inaugura el día 2 de agosto del 2019 en Rieux-Volvestre, dentro del Festival de verano de Rieux, y finalizará los últimos días de septiembre.

8 de Abril 2019.- En la cocina, tras el desayuno, Alexandra y Tadeus, tras comentar aquella costumbre mañanera de su abuelo y tío-abuelo Cristóbal de tomarse un carajillo calentito, prepararon un vermut casero macerando en vino todo un conjunto de hierbas y especias: canela en rama, estrellas de anís, una tacita de ron macerado en naranja, ralladuras de nuez moscada, cardamomo, clavo… un mes después deberían comprobar el sabor de ese su vermut elaborado a la antigua.

                Después callejearon por el pueblo, fijándose en pequeños detalles de las casas: las máscaras de las fachadas de la casas, o “mascarones”, como las llamaba Alejandra; las puertas, algunas con poderosas aldabas; las macetas florales, adornando las entradas a las casas… llegaron hasta el Ayuntamiento o “Mairie”, para pedir las llaves de la Tourasse: querían ver el vetusto casón por dentro.
LA TOURASSE.- Ubicado en la calle de La Salle, Tadeus estaba ante un edificio sobrio, rectangular, uno de los edificios de Rieux-Volvestre con más historia, e historias: le sorprendió que el edificio tuviera el nombre de Tourasse, traducido como Torreón. Entendió que utilizaban una palabra occitana, del Languedoc: Tourasse como torreón, aunque en realidad era un casón antiguo, de sólidas paredes.

Este edificio señorial del siglo XIII perteneció a la Familia del Marquefave. Bastante tiempo después fue comprada por la villa de Rieux, en 1517, para convertirla en Ayuntamiento, con el fin de reunir la asamblea eclesiástica. Más tarde sería un hotel, o el hotel de la villa hasta la Revolución burguesa.

                Durante el periodo revolucionario, en la planta baja, se instalaron las cárceles; y en el siglo XIX, se utilizaron para encerrar a los desertores de las guerras napoleónicas. Aquellos hombres nunca entendieron que tuvieran que luchar con las armas, matando a otros infelices como ellos, para defender los intereses económicos de los poderosos. En su desesperación, en las paredes de los calabozos, grabados con objetos punzantes, dejaron sus nombres, los años en los que estuvieron encerrados, dibujos de sus verdugos, horcas incluidas.

 Acceso a las celdas. La Tourasse.

                En 1923, en el primer piso, se terminó un teatro a la italiana, un lugar mágico en mal estado de conservación. Más tarde fue transformado en Cine. El edificio está deshabitado desde 1963. Se puede visitar, solicitándolo antes al Ayuntamiento. También se puede ver durante los festivales de Teatro de Rieux (se celebran todos los años en los primeros días del mes de agosto).

                En La Tourasse, Tadeus se estremeció en el interior de las celdas: espacios reducidos fríos, oscuros, húmedos; aire podrido por falta de ventilación, donde se comprimían decenas de hombres hambrientos, condenados por no querer matar a sus iguales, ocupando hasta el último hueco. En un rincón, un agujero en el suelo, lo que se llama un “baño turco” donde hacer sus necesidades.

                Gilles Lacoste, actor de Teatro, quiso representar en ese lugar asfixiante una obra teatral, “Desnudo en el mundo. La última luna de García Lorca”, una recreación de las últimas horas del poeta español en los barrancos de Víznar (a unos 20 kilómetros de Granada, España), donde los violentos falangistas le trasladaron para asesinarle. Gilles, en ese espacio cerrado representó el dolor de Federico, sabedor de que su muerte estaba cercana, despierto por la angustia, mirando la Luna en un cielo negro cuajado de estrellas, esperando las balas de las armas de sus verdugos que acabarían con su vida. Muchos espectadores de la pieza teatral todavía recuerdan el dolor real de Gilles, encarnando al poeta en su desolación.

Durante el periodo revolucionario, en la planta baja, se instalaron

las cárceles; y en el siglo XIX, se utilizaron para encerrar

a los desertores de las guerras napoleónicas. Aquellos hombres

nunca entendieron que tuvieran que luchar con las armas,

matando a otros infelices como ellos, para defender los intereses

económicos de los poderosos. En su desesperación,

en las paredes de los calabozos, grabados con objetos punzantes,

dejaron sus nombres, los años en los que estuvieron encerrados,

dibujos de sus verdugos, horcas incluidas.
HACIA MURET.- Después de comer, Alejandra y Tadeus se trasladaron con Pierre Rieu y Tanguy hasta Muret, hasta los cines Veo, en la localidad de Muret. En el pasillo de los cines Veo, por el que pasan todos los días centenares de personas, que conduce a las distintas salas, debían instalar la exposición “Ils ont lutté por la liberté et la democratie” (Lucharon por la libertad y la democracia), de Pablo Torres, un conjunto de fotografías sobre la Memoria Histórica Democrática de España, memoria hurtada por el franquismo en los 40 años de dictadura; ignorada por la recuperada democracia tras la muerte del sanguinario Franco, en una banalización de la dictadura incomprensible. Esa misma exposición, con un mayor número de fotografías se llevó a Rieux-Volvestre, para su exhibición entre el 31 de julio y el 15 de septiembre del 2019. El pequeño pueblo medieval, gracias al esfuerzo de sus moradores, se ha convertido en un punto de interés cultural en la Occitania.

Carmen Torres Ramos, hija del alcalde socialista
de Miguel Esteban (asesinado en 1939). Foto de la exposición

Virgilio Fernández, brigadista internacional.
Tiene poco más de 100 años. Vive en México DF. Foto: Pablo Torres.
MURET.- Junto a los ríos Garona y Loja, a 169 metros sobre el nivel del mar, se localiza Muret (Murèth en la lengua de Oc), una comuna francesa, en el Alto Garona, en la Occitania. Está a 20 kilómetros al sur de Toulouse, junto a la autovía A-64. Por los restos arqueológicos encontrados, la zona ha estado poblada desde el Neolítico.

El edificio religioso más importante es la iglesia gótica de Saint Jacques construida en el siglo XII, ha visto modificada su arquitectura a lo largo de los siglos XIV al XVI. El campanario es de estilo gótico del Languedoc. El conjunto fue declarado monumento histórico en 1928. El pórtico lo fue en 1935. El órgano data de inicios del siglo XIX. La iglesia cuenta con numerosas esculturas y pinturas murales. La capilla del Rosario recuerda la Batalla de Muret. La capilla de la Virgen reproduce la aparición de la Virgen de Lourdes. El esplendor del coro, de época neoclásica, le ha valido la clasificación como monumento histórico. La iglesia contiene pinturas de la escuela toulosiana de los siglos XVIII y XIX.
                El episodio histórico más relevante del pueblo es la Batalla de Muret, desarrollada el 13 de septiembre de 1213 entre tropas de cruzados, al mando de Simón de Montfort y los ejércitos de Ramón VI de Tolosa y Pedro II de Aragón, que moriría en el combate.

LA BATALLA DE MURET.- Fue decisiva contra la causa cátara. Las tropas aragonesas y occitanas sufrieron pérdidas notables. En combate murió Pedro II de Aragón “el Católico”. Su hijo de 5 años, futuro Jaime I de Aragón, estuvo como rehén, bajo la custodia de Simón de Montford, hasta que por orden del Papa Inocencio III le entregó a los templarios.

                Aquel enfrentamiento bélico fue el inició del dominio de los reyes franceses sobre la Occitania, fue el final de la expansión aragonesa en la zona. Antes de la batalla, Pedro II de Aragón tenía como vasallos a los condes de Tolosa, de Foix y de Comminges. Su hijo y heredero, Jaime I, únicamente conservó el Señorío de Montpellier, por herencia de su madre. A partir de esa fecha, el reino de Aragón se ensanchó hacia Valencia y las islas Baleares.


El edificio religioso más importante es la iglesia gótica

de Saint Jacques construida en el siglo XII, ha visto modificada

su arquitectura a lo largo de los siglos XIV al XVI. El campanario

es de estilo gótico del Languedoc. El conjunto fue

declarado monumento histórico en 1928. El pórtico lo fue en 1935.

El órgano data de inicios del siglo XIX. La iglesia cuenta

con numerosas esculturas y pinturas murales. La capilla del

Rosario recuerda la Batalla de Muret. El esplendor del coro, neoclásico,

le ha valido la clasificación como monumento histórico

LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA.- Elegir el orden de las fotografías, para una narración cronológica, llevó su tiempo. Pierre Rieu, fotógrafo occitano, con un importante archivo documental propio, ayudado por Tanguy Tomasi, se ocupó del montaje.

Piedad Arribas. Miliciana. Combatió en Guadarrama (Madrid).
Hecha prisionera, paso bastantes años en cárceles franquistas.
Foto: Pablo Torres (de la exposición).

En las fosas comunes del cementerio de Quintanar
(Toledo), fueron fusilados-asesinados en 1939 más de 200
republicanos demócratas. Foto: Pablo Torres (de la exposición).

Restos óseos. Fosas de Menasalbas (Toledo).
Foto: Pablo Torres (de la exposición)

La exposición se abría con imágenes de los milicianos, voluntarios para defender la legalidad de la segunda República, para defender la libertad y la democracia. También se ofrecían imágenes más o menos actuales de los brigadistas internacionales, en su vejez, cuando años atrás pasaron por Madrid, por la Ciudad Universitaria, donde combatieron contra las tropas del ejército rebelde de los generales Mola, Franco y resto de oficiales “africanistas” que dieron el golpe de Estado en julio de 1936 y provocaron la guerra civil española.

                Tras las muchas ayudas militares de Alemania e Italia al ejército rebelde franquista –más otras ayudas de países “neutrales”, como Estados Unidos, que permitió que empresas privadas texanas suministraran gasolina a los golpistas–, los rebeldes lograron ganar la guerra tres años después de iniciada. Abril de 1939 fue el comienzo de otra guerra interna, brutal y desigual, basada en el terror, aplicando las “Directrices” del general Emilio Mola: exterminar a los demócratas, sin miramientos. La represión llegó al extremo de asesinar a más de 100.000 civiles en la inmediata postguerra, enterrados en fosas comunes. Se impuso el odio y la venganza, bendecido por la iglesia católica: no hubo reconciliación. No querían la reconciliación.

                La muestra fotográfica incluye imágenes de los familiares de las víctimas, de exhumaciones en fosas comunes. Se añaden fotografías de familiares que buscan a sus desaparecidos… sin olvidarse del apartado de los bebés robados en los paritorios, práctica iniciada en el franquismo, por el coronel Vallejo-Nájera, psiquiatra empeñado en “regenerar” a los demócratas, o rojos, con métodos absurdos, delirantes.

                Los robos de bebés en los paritorios, son la última gran aberración de la dictadura franquista, un negocio de compra-venta de bebés que llegó hasta 1984. Actualmente son miles las familias que buscan a sus hijos, a sus hermanos. La democracia española no ha sabido o no ha querido darles una respuesta a sus peticiones para encontrar a esos bebés robados, a los que les han borrado su pasado para darles otros, que nada tiene que ver con sus auténticos orígenes.

                La exposición se cierra con dos varias fotografías dedicadas a la pervivencia de los símbolos franquistas por toda España. El franquismo sigue vivo en España, con ese perfume a incienso subvencionado por un Estado que se dice aconfesional. Destacan el gigantesco mausoleo donde está enterrado Franco, en Cuelgamuros (los franquistas lo llaman Valle de los Caídos); y el Arco de la Victoria, en Madrid, capital de España, un monumento que además de representar un insulto a la democracia y a los demócratas, es todo un estorbo al tráfico rodado. Pero en España, hay que reconocerlo, hay miedo al franquismo. Las evidencias están en los callejeros de los pueblos y ciudades, en las fachadas de las iglesias, en los memoriales…

Los robos de bebés en los paritorios, son la última gran aberración

de la dictadura franquista, un negocio de compra-venta

de bebés que llegó hasta 1984. Actualmente son miles las familias

que buscan a sus hijos, a sus hermanos. La democracia española

no ha sabido o no ha querido darles una respuesta a sus peticiones 
para encontrar a esos bebés robados, a los que les han borrado

su pasado para darles otros, que nada tiene que ver con sus orígenes.

                Terminado el montaje, sin cóctel de presentación, el autor y sus “invitados” pudieron comprobar cómo bastante gente que entraba o salía de las salas de Cine Veo se detenía y miraba las fotos. Leían las cartelas y se asombraban.



CHARLES TUX.- Uno de los invitados era Charles Tux, un activista cultural, otro excelente fotógrafo de calle al que no se le escapa detalle. Puede dedicarse toda una semana a fotografiar murales y grafitis de Toulouse, captando todo el mundo que se mueve en la marginalidad de los oficialmente marginados.

                Charles Tux y Tadeus vieron la exposición, cuadro a cuadro. Cada fotografía, como un documento gráfico, con una pequeña cartela facilitando datos importantes, como los nombres de los milicianos o brigadistas internacionales que defendieron la democracia y la libertad, finalmente asesinadas por aquellas bestias apocalípticas, armadas por los nazis alemanes y los fascistas italianos.

                Alejandra invitó al grupo a una cena de su casa de Rieux, a media hora de Muret. Tadeus se trasladó con Tux, en un pequeño turismo. En el trayecto, bordearon Noe, un pueblo donde miles de españoles del exilio republicano, que escaparon del terror franquista, fueron víctimas de los gobiernos franceses colaboracionistas con los nazis: trataron de aplacar a la bestia nazi, sin percatarse de que esa misma bestia llevaría todo el sufrimiento posible al pueblo francés.


CAMPOS DE CONCENTRACIÓN.- Escapando del terror franquista, medio millón de españoles, hombres y mujeres de la República, escaparon a Francia por los Pirineos, especialmente por la zona de Cataluña. Entre  marzo y abril de 1939 se crearon 6 campos en las periferias de los Pirineos Orientales, donde encerraron a los españoles del exilio republicano: Bram (Aude), para los ancianos; Agde (Hérault) y Riversaltes, para los catalanes; Sepfonds (Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros y Gurs (Bajos Pirineos). Estos dos últimos campos de concentración fueron los más aterradores: funcionaron hasta 1944, exterminando a judíos, españoles, rumanos, gitanos y otros europeos indeseados para los nazis y para una parte de la población francesa.

Velatorio del poeta Antonio Machado.
Murió en Colliure (Francia). Es el símbolo del
exilio político español.

El campo de Le Vernet estaba considerado  como “represivo” para tener bajo control a los “individuos peligrosos para el orden público y la seguridad nacional”; para comunistas y dirigentes de las Brigadas Internacionales.

Además de estos centros de internamiento, estaban los de Argèles-sur-Mer, Saint-Cyprien (sumando ambos más de 180.000 internados), en la costa sur mediterránea; el de Prats-de-Molló y otros más pequeños como Gurs (con 23.000 excombatientes españoles y 7.000 brigadistas), Noé y Barcarès (cerca de 150.000 refugiados).

Entre  marzo y abril de 1939 se crearon 6 campos en las periferias

 de los Pirineos Orientales, donde encerraron a los españoles

del exilio republicano: Bram (Aude), para los ancianos;

Agde (Hérault) y Riversaltes, para los catalanes; Sepfonds

(Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros

y Gurs (Bajos Pirineos). Estos dos últimos campos de concentración

fueron los más importantes: funcionaron hasta 1944,

exterminando a judíos, españoles, rumanos, gitanos y 
otros europeos indeseados para los nazis y para una parte de la población francesa.


UNA CLASE DE TEATRO CON GILLES LACOSTE.- Llegados a Rieux, aparcado el coche, en la casa de Alejandra y Tanguy picotearon un poco para después trasladarse hasta uno de los edificios que conforman la Plaza de los Jacobinos. Gilles Lacoste, profesor de Arte dramático, tenía una cita con sus alumnos/as, Alejandra incluida.

                Charles Tux y Tadeus, testigos de excepción en aquella clase, máquinas de fotografiar en sus manos, estaban sorprendidos ante la vitalidad de Gilles, explicando gestos y tonos de vez, mucho más cuando asistían a la representación de una pieza surrealista en la que, en el velatorio de un padre de familia, se podía contemplar al pobre difunto como un apio tronchado o un pollo en pepitoria.

                El Teatro del absurdo puede alcanzar cotas de psicoterapia: cambios de humor, de voz, de miradas… movimientos. Ahora río, después lloro, sin transición. Estoy triste y, poco después, alegre. Corro, grito, lloro dentro de un escenario.

La gesticulación, forzada comicidad, se complementaba en la interrelación entre Gilles, maestro apasionado, y sus aplicados alumnos, viviendo, sintiéndose dentro de los cuerpos de los personajes que representaban. Más que una clase, fue toda una psico-representación teatral cuasi privada para tres espectadores atrapados por una obra que, al final, relaja los sentidos.

Ensayo de una pieza teatral. Clase
impartida por Gilles Lacoste, en Rieux-Volvestre.

LAS FIESTAS DEL “PAPOGAY”.- Los “Rivois”, gentilicio de los nativos y vecinos de Rieux, han conservado la tradición popular del “Tiro al Papogay”. Cada primer domingo de mayo, un centenar de arqueros disparan sus flechas sobre un loro de madera y hierro, posado en un mástil de 45 metros.

                El arquero que logra derribar al pájaro de madera es declarado rey del Papogay. El evento es también una ocasión para una misa en occitano y de un desfile de tipo medieval. Con el fin de hacer vivir todo el año esta costumbre que se remonta al siglo XIV, la Oficina de Turismo alberga un museo dedicado a esta antigua costumbre.

Próxima entrega: "Toulouse, capital del 
exilio político español de la postguerra civil española"




martes, 11 de junio de 2019

LOS VIAJES DE TADEUS KUNZT. RIEUX-VOLVESTRE (2)

EN TIERRA DE CÁTAROS

  
Ubicada en el Alto Garona, región del Mediodía-Pirineos, cantón de Rieux-Volvestre, villa y comuna francesa, Rieux forma parte de la Occitancia. La ciudad más grande de esta extensa región meridional es Toulouse. Los territorios limitan con los Alpes, la Provenza, el golfo de León (en el Mediterráneo) y Andorra y los Pirineos. Se creó por la reforma territorial del 2014, fusionándose el Languedoc-Rosellón y Mediodía-Pirineos.




LOS CÁTAROS.- Antaño Rieux-Volvestre y todo su entorno fue tierra de cátaros, hombres y mujeres de un movimiento religioso, de carácter gnóstico, que se propagó por la Europa occidental, a mediados del siglo XI. La doctrina arraigó en el siglo XII entre los habitantes del Languedoc, con la protección de señores feudales, vasallos de la corona de Aragón, como Guillermo de Aquitania.

            El centro de la cultura cátara estaba en Toulouse. Los cátaros, también llamados “La secta de los tejedores” (fueron los principales difusores en Europa occidental), creían en una dualidad creadora: Dios y Satanas, el bien y el mal. Predicaban la salvación a través del ascetismo, el rechazo del mundo material, considerado como obra demoniaca.

La Iglesia católica vio en los cátaros un peligro real hacia su poder: les declaró heréticos. Para acabar con los cátaros, pidió ayuda a la corona de Francia: organizaron la llamada Cruzada albigense y con acciones bélicas violentas, iniciaron su erradicación a partir del año 1209. A finales del XIII, los cátaros se movieron en la clandestinidad, extinguiéndose años después.

De los cátaros queda su nombre, su cruz, su simbología. Fueron exterminados no por sus creencias, si no por su expansión por toda la Occitania, por el poder que alcanzaron. La Iglesia Católica vio peligrar su poder, sin consentir otro poder que el suyo propio. La finalidad de cruzada era acabar con todos y cada uno de los cátaros, herejes gnósticos que dejaron sus huellas.

Siete de la mañana: la ciudad dormía plácida, sin ruidos. Tadeus decidió pasear, ver el pueblo cuando aún bostezaba. Desde la calle La Salle caminó hasta la “plaza central”, donde está la plaza de Le Halle, lugar donde antaño celebraban mercado varios días a la semana. Es el centro vital de Rieux-Volvestre.



EL MERCADO DE “LA HALLE”.- Es un espacio abierto, en la zona central del pueblo viejo. La estructura que sostiene el tejado es enteramente de madera clavada. Data del siglo XV. Fue restaurada en el año 2004. Los pilares/vigas han sido reelaborados. Anteriormente los mercaderes lo ocupaban tres veces por semana. En caso de fraude documentado, la mercancía era confiscada y distribuida entre los pobres de la ciudad.

                En frente, una casa con máscaras del siglo XVII. Representan, de izquierda a derecha, de arriba abajo: Venus, Júpiter, mercurio, Poseidón, Saturno, Bacchus. Algunos pretenden que la máscara que figura sobre la puerta de entrada a la casa, representa el carácter del propietario.

 La casa del Obispado, desde el patio interior
Desde allí caminó por la calle  de Lé Evéché (del Obispado), en leve caída: encontró varios edificios antiguos, históricos. El primero será la Casa del Obispo, el Obispado, bajando, en la parte izquierda, cerrada a cal y canto, sin muchas referencias a tan histórico edificio.

EL OBISPADO, LA TORRE VALTAN y LA CASA LAGUENS.- El portal del Obispado estaba decorado con blasones de los obispos, de los siglos XIV y XV, que fueron arrancados por los revolucionarios, en 1789 y años siguientes, cuando la revolución acabó con los privilegios de nobleza y clero. De una parte a otra del portal, las aspilleras estaban ocupadas para disparar con los mosquetes

                La torre, flanqueada y almenada, llamada Torre Valtán, lleva el nombre del obispo que decidió la construcción del Obispado. Actualmente los edificios del Obispado se destinan a un centro médico.

                Unos pasos más allá esta:



LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA.- Un poco más abajo se encontrará con la Catedral de Santa María, un edificio de arquitectura cátara meridional: gruesos muros, de más de tres metros como pilares de sostenimiento. Pegada a un meandro del río Ariza, formaba parte del aparato de defensivo de la ciudad.

                Se edificó en el siglo XIV sobre el emplazamiento de la capilla de Santa María de las Aygas, del siglo XI, donde se encontró el muro almenado sobre la parte noreste.

                En la fachada se observa el vestigio de una antigua entrada.

                La catedral fue remodelada en el siglo XVII. Su campanario del siglo XIV tiene una impresionante base octogonal, calificada como “uno de los más bellos del reino”. Las tres últimas plantas, acabadas en el siglo XVII tienen aberturas en forma de mitra: son la réplica del campanario de los Jacobinos de Toulouse.

                El pórtico del acceso principal a la catedral sufrió las iras de los revolucionarios: las imágenes de piedra tallada que podrían representar músicos, o santos, o cualquier alegoría bíblica, fueron destrozadas a golpes de mazo. No dejaron ni una estatuilla sana.

                Frente a la catedral está:



EL ANTIGUO SEMINARIO (actual Ayuntamiento).- Prácticamente enfrente de la catedral está el Antiguo Seminario, actual Ayuntamiento. El edificio religioso, de los siglos XV y XVI, después de la Revolución francesa se convirtió en la sede del actual Ayuntamiento. Una parte se ha destinado a Museo de Historia local, donde conservan distintos vestigios de los conventos y restos de otros edificios histórico, como capiteles. El Museo es el depositario de preservar y transmitir la costumbre local de tiro al “Papogay”, vetusta tradición de los arqueros de Rieux que se remonta al siglo XIV, cuando el pueblo necesitaba ser defendido por buenos arqueros, desde lo alto de su castillo (hoy desaparecido). El Antiguo Seminario data de finales del XV. Fue restaurado en 1970.

                Frente a la catedral, también está un singular edificio civil:



LA CASA DEL ENTRAMADO DE MADERA.- Pegada al Antiguo Seminario, anterior en su construcción, está La casa del entramado de madera, posiblemente la más antigua de Rieux-Volvestre. Destaca por su bella fachada, en dos plantas en ménsula (voladizo, para soportar el arranque del balcón).

                Construcción de gran interés. La fachada presenta un doble tipo de entramado: un motivo en diamante y otro motivo en bordes de pescado. El tejado es del tipo “avanzado”. La casa tiene, además, dos ventanas esculpidas. En la planta baja estaba la antigua tienda. Los pisos altos estaban reservados para utilizarse como habitaciones. Fue construida con criterios funcionales.

                Para entrar o salir de la villa hay que cruzar:




EL PUENTE LAJOUS.- Es importante cruzar el puente, de ladrillos, para ver las fortificaciones de la catedral. Fue reconstruido en 1683 y restaurado en 1785. Conectaba la villa con Casterette, donde se encontraba el castillo feudal, emplazado en el actual cementerio.

                La puerta de la ciudad, a la entrada del puente, fue demolida en el siglo XIX. Incluía un monumento a la gloria del rey Luis XIV. Los restos del arco de este monumento son visibles sobre el muro exterior de la sacristía de la catedral.
                Tadeus cruzó el puente para hacer fotografías y ver el cementerio, remansos de paz. Antes de entrar en el cementerio, un memorial en recuerdo de todos los franceses que lucharon por Francia.



EL CEMENTERIO.- Se ubica en el antiguo solar del Castillo, en un alto al otro lado del Arize, donde el río dibuja un meandro en forma de herradura. Los cementerios son espacios solitarios, en los que compartir el silencio de los muertos. Y dicen mucho de la relación de los vivos con la muerte. En los cementerios también hay clases sociales, aunque el muerto es ajeno a esas distinciones: los cuerpos se pudren igual en un féretro de madera noble que en otro de madera reciclada prensada.

Hay tumbas que son auténticas piezas de arte, con pequeñas esculturas que quieren ser alegorías de una vida en el más allá. Sobre muchas tumbas hay esferas de granito: representan el globo terráqueo. Sobre la esfera de granito, la Tierra, una cruz. Simboliza el poder de la cruz sobre la humanidad, sobre todo el planeta. Es una alegoría exagerada de un poder religioso, supuestamente sobrenatural. Un dios imponiéndose sobre todos los hombres. Demasiado para ser cierto.

En el cementerio de Rieux las calles tienen una buena anchura. A ambos lados, tumbas grandes, familiares, con los nombres de los fallecidos. Una misma tumba aloja los restos de familiares de distintas generaciones.

Regresó al pueblo, por el mismo sitio, el puente Lajous, perdiéndose por distintas calles, hasta que desembocó en:



EL PARQUE DE LOS JACOBINOS.- Situado en un costado de la villa, los restos de un edificio de ladrillo rojo del siglo XVI, fueron antaño un convento de religiosos. Los dominicos se instalaron en el 1272, hasta la Revolución. Frente al portal de hierro forjado, cerca donde jugaban los niños, aparece un crucero ojival que formaba parte del claustro. En el subsuelo estaban los dormitorios y las cocinas.

El espacio abierto fue renombrado con el nombre de Parque de los Jacobinos, posiblemente en homenaje a los revolucionarios más radicales que pasaron por la guillotina a nobles y clérigos, hartos de tantos abusos. En el siglo XIX el edificio se transformó en una escuela libre para los niños jóvenes.
                Tadeus siguió callejeando, fotografiando fachadas, fijándose en la antigua arquitectura, capaz de construir edificios grandes y espaciosos que se mantenían en pie durante siglos; sin olvidar los conceptos más sencillos para las otras casas de menor rango, para los campesinos carentes de grandes recursos… callejeó hasta llegar a otro de los costados de la villa, dentro del curvado meandro dibujado por el río Arize, donde se ubicaba:

EL PUENTE DE AURIAC Y LA CAPILLA.- La capilla de Nuestra señora de la Buena Guardia, más exactamente un oratorio, protegía la villa contra los Hugonotes (protestantes) y contra las inundaciones, o eso creían. En el año del 1875 una inundación deterioró una extremidad del puente, en la zona del lavadero, así como varios edificios. El resto del pueblo quedó intacto.

                En el oratorio, los delicados frescos, del pintor Bénezet, nacido en T0ulousse, representan a un caballero y a un obispo poniendo el pueblo bajo la protección de Nuestra Señora del Puente, o Nuestra Señora de la Buena Guardia. Este santuario multiusos, también sirvió de garita a la Guardia Nacional durante la Revolución.


Objetos artísticos de Josiane Jalans

JOSIANE JALANS.- De regreso a casa, en la puerta de un edificio antiguo, Tadeus vio algunos objetos naïfs, con mucho arte. Pensó que el local era una tienda… en el interior, comprobó que era parte del taller de una artista local, Josiane Jalans. Tras los saludos, unas primeras frases en inglés y francés, hasta que Tadeus se identificó como español… Josiane había trabajado algunos años en alguna embajada de centro América y se manejaba bastante bien en castellano.

                A partir de cantos rodados del río, Josiane obtenía vistosas mariquitas rojas, con puntos negros; con algunos palos secos, fabricaba colgaduras sonoras, o “avisadores” caseros. También se manejaba con la pintura al óleo. Sus composiciones, sencillas, cargadas de belleza, ingenuas, eran el producto de su libertad creadora; libertad acrecentada en su jubilación: su tiempo era ahora suyo, para gastarlo en lo que quisiera. Josian Jalans ultimaba una exposición en Rieux-Volvestre para primeros de junio del 2019, en la sala de exposiciones de la villa.

COMIDA FAMILIAR.- En casa, un aperitivo con Alejandra para después trabajar de “pinche”. Tadeus estaba invitado a la comida familiar de las “chicas” Muñoz, con la presencia de María Muñoz, manchega de 89 años, su hija, su nieta y sus dos bisnietas. Sin llegar a utilizar un típico mandil –hubiera sido lo apropiado–, se ocupó de cortar el paté y colocar las rodajas sobre un pan oscuro de miel, migoso, de molde. Después añadiría, siguiendo las indicaciones de Alejandra, otras rodajitas de pera natural sobre el paté –no se resistió a probar aquel canapé: la mezcla de sabores y texturas le resultó sorprendente–. El conjunto se extendería en unas bandejas cerámicas de tonos grisáceos metálicos.

 María Muñoz, al fondo. A sus 89 años tiene una memoria prodigiosa

                También le entregaron un cuchillo de dimensiones respetables, quizá propiedad de algún cazador de osos pardos, para que fileteara magret de pato de tamaño normal; luego dispuesto en otra bandera, como entrante, que se acompañaría de vino tinto español, de la ribera del Duero. El pato forma parte de la dieta diaria de los franceses: sienten auténtica devoción por todo lo que les ofrecen las anátidas, empezando por el paté elaborado en distintas granjas, con distintas razas; sin renunciar a los distintos guisos, empezando por el conocido “Pato a la naranja”, reconocido mundialmente,

                Durante la comida y la sobremesa, el centro de la conversación estuvo en Cristóbal Fernández, tío de María, un hombre excesivo, un anarquista auténtico que luchó en la guerra civil española (1936-1939), en defensa de la libertad y la democracia.

María, a sus 89 años, se expresaba con entera libertad, contando algunas anécdotas de juventud, en su pueblo de La Mancha. Su memoria de aquellos años, en los Años 30 del siglo XX, arrancó risas y sonrisas cuando narró el desventurado episodio sexual de una joven manchega, que exigió a un acalorado vecino, solicitante de sus servicios, una peseta (de la época). La mujer, a partir de aquel encuentro, fue llamada “la de la peseta”, apelativo que no le gustaba. María no llegó a indicarnos el valor de una peseta en aquellos tiempos.


                Por la tarde, Tadeus, Alejandra y Tanguy recorrieron a paso tranquilo el perímetro del pueblo, fijándose en los edificios, buscando las máscaras de las fachadas, siguiendo la curva que describe el río Arize contracorriente.

Pasaron por la calle de las Donadas o “rue des Donades”, mujeres de la llamada vida alegre. Es loable que, en una villa cargada de historia en todas y cada una de sus casas, se les dedique una calle, en reconocimiento a su labor amorosa. Es importante, incluso enternecedor, reconocer a las mujeres que se dan, incluso por dinero, por necesidad: pocas putas son vocacionales.


                Sus pasos les llevaron al río y al molino, a la parte baja de lo que quedaba del viejo molino de agua, hasta llegar al puente del santuario, o “Le pont d´Auriac”, y la capilla de Nuestra Señora de la Buena Guardia. Es otra de las salidas del pueblo, en los límites de las partes vieja y nueva de Rieux-Volvestre.

                Los restos del viejo molino son el testimonio de un tiempo pasado, con una tecnología simple que cubría las necesidades de molienda de los vecinos de Rieux.

FINAL DE LA SEGUNDA ENTREGA de
LOS VIAJES DE TADEUS KUNZT. RIEUX 

Fotografías: Pablo Torres
(No se permite la reproducción de las fotos,
sin autorización por escrito del autor)


 

domingo, 2 de junio de 2019

Cuaderno de Arte. 1.- LOS HÍBRIDOS DE TETSUYA ISHIDA




                   Me fui hasta el Palacio velázquez, en El Retiro. Quería ver la retrospectiva del artista japonés Tesuya Ishida (Yaizu, Shizuoka 1973 – Tokio 2005). Sus composiciones son meta-lógicas o metafísicas: van más allá de la lógica, o más allá de la física. Los críticos de Arte le encajan dentro del “Realismo escéptico”, para decir que sus obras son raras: nada tienen de realistas, nada de escépticas.
                Los cuadros de Ishida son surrealismo puro: personajes híbridos, máquinas antropomorfas dominadas por la alta tecnología, sometidas al trabajo y al consumo, dentro de un círculo infernal sin escape posible.
                Algunos quieren ver en Ishida “sátira social”, a partir del “milagro económico” japonés de la postguerra (1945), que se alargó hasta la crisis del petróleo de 1973. Las especulaciones financieras e inmobiliarias, del neocapitalismo más salvaje e incontrolado, provocaron otra crisis económica en 1991. Reestructuraron la economía, a partir de la utilización de robot, en sustitución de la mano de obra humana. Esa forma de entender la economía, basada únicamente en criterios económicos provocó la última (falsa) crisis en occidente, a partir del 2007, que todavía colea: los capitalistas son insaciables. Nunca ganan lo suficiente.
                El artista japonés se sintió afectado por las crisis económicas, que repercutían negativamente en la sociedad. Su desazón intelectual se conformó en imágenes que criticaban ferozmente al sistema: los hombres/mujeres dejan de ser mujeres/hombres para hibridarse con las máquinas dentro del binomio trabajo-consumo.
                Los expertos en la obra de Teisuya Ishida indican que el pintor se adentra en las obsesiones de las personas que se encierran en espacios y tiempos donde trabajo, consumo y ocio se co-funden o confunden. Esas obsesiones están también en Kafka: individuos que se transforman en híbridos insecto-humanos alienados, prisioneros y domesticados por los poderes fácticos que manejan desde los sistemas educativos a los medios de comunicación.
                Para entender al pintor, en sus cuadros, un pequeño párrafo, de uno de sus cuadernos de apuntes, fechado en 1999: “Intenté reflejarme a mí mismo –mi fragilidad, mi tristeza, mi ansiedad– como una broma o algo divertido sobre lo que reír. Transformarme en objeto de risa, o de más tristeza. A veces era visto como una parodia o sátira de la gente contemporánea. Me expandí para incluir a los consumidores, los especuladores, los trabajadores y los japoneses. Las figuras del cuadro se expandieron hacia gente que puedo sentir”.

                Cada cuadro de Tetsuya Ishida puede causar perplejidad, turbación, desconcierto, rechazo… incluso miedo. Pero merece la pena acercarse a un pintor que describe su tiempo, nuestro tiempo, a su manera, desde la desesperanza que provoca la economía de mercado, donde las personas debe hibridarse con los robots para no ser obstáculos en la obtención de los beneficios empresariales…
Pablo Torres
Sábado 1 de junio 2019


Rafael Rodríguez

Rafael Rodríguez  UN DESCONOCIDO INTELECTUAL     Vivió la vida con pasión, participando en carreras de motos, interpretando papeles en Teatr...